Cuándo se cambiaCuándo cambiar el cristal y no la ventana
El cristal se ha roto o rajado. Por un golpe, un portazo con viento o una pelota. Si el marco está bien, se quita el cristal dañado y se pone uno nuevo cortado a medida, con sus junquillos y su goma o silicona.
El doble acristalamiento se empaña por dentro. Si ves gotas o una niebla entre los dos vidrios que no se quita al limpiar, la cámara ha perdido el cierre. No tiene arreglo: se cambia esa pieza por una nueva y la ventana queda como antes.
Pasar de vidrio simple a doble. En muchos pisos antiguos de Barcelona hay ventanas de aluminio con un solo vidrio. Si la hoja admite el grosor, se puede poner doble acristalamiento sin obra y notar menos frío, menos calor y menos ruido de la calle.
Cuándo compensa cambiar la ventana entera. Si el marco está deformado, cierra mal o deja pasar el aire, o si el arreglo se acerca a la mitad del precio de una ventana nueva, suele salir más a cuenta cambiarla.